martes, 17 de marzo de 2009

Carta abierta de gratitud a José María Martín Delgado

En pleno proceso de adaptación de las antiguas licenciaturas a los nuevos grados, para cumplir los requisitos de Bolonia, y cuando en Málaga nuestra Universidad ha decidido no aprobar como título exento las titulaciones que, como Filología Clásica, no llegan a 20 alumnos de nueva matrícula en 1º (cuando en la Universidad de Sevilla, por ejemplo, la política es justamente la contraria) -obligándonos a agruparnos con otras, de modo que sólo el 50% de los créditos son específicos de la titulación de Clásicas-, me permito publicar aquí una "carta abierta" que nuestro compañero, el profesor Aurelio Pérez Jiménez, catedrático de Filología Griega de la Universidad de Málaga, dirige al que fue nuestro antiguo rector, D. José María Martín Delgado, en cuyo mandato se propició la implantación de una titulación de Filología Clásica en la Universidad de Málaga:
ADIÓS A LA FILOLOGÍA CLÁSICA EN LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA
CARTA ABIERTA DE GRATITUD A JOSÉ MARÍA MARTÍN DELGADO


Hoy, escuchando la radio, he oído una noticia que más o menos literalmente decía así: "La titulación de Filología Clásica desaparece. Al no tener alumnos, no seguirá impartiéndose en la Universidad de Málaga."
La razón por la que los estudios de Filología Griega y de Filología Latina desaparecen como titulación exenta de nuestra Universidad no es, está claro, esa que dan los medios de información, bien por la necesaria simplificación que hace las noticias imprecisas o bien por vicios intencionados imputables a las fuentes. La Parca que se ceba implacable ahora con el esfuerzo de casi 25 años de alumnos y profesores empeñados en dar un sesgo de Universidad de primera -al menos en lo que atañe a las Humanidades- a la de Málaga, no es la "falta de alumnos", sino la propia administración escudada en las directrices mal interpretadas del famoso Plan Bolonia.
En efecto, la titulación de Filología Clásica nació, con pocos medios y mucha ilusión, hace más de veinte años -cuando ya los Estudios Clásicos estaban en tela de juicio en nuestro país- gracias a tu empeño, José María, entonces Rector de la Universidad de Málaga. Como en tantas cosas, ponías una gran ilusión en colocar nuestra Universidad entre las primeras del ranking español y, aparte de otras titulaciones técnicas que la han prestigiado (por ejemplo Telecomunicaciones) baste citar en el ámbito de las Humanidades la Titulación floreciente de Traducción e Interpretación (primera que se implantó como Licenciatura en España) y la que ahora se extirpa -también en la flor de la vida- Filología Clásica. Como responsable en gran medida de la implantación de esta última en nuestra Universidad, gracias, José María, por haber confiado en nosotros, por tu vocación institucional y por tu visión de lo que debe ser una Universidad a largo plazo.
Por nuestra parte, nos queda la satisfacción de no haberte defraudado. Es fácil servirse políticamente de las Humanidades. Las bocas de los responsables públicos se llenan de retórica, de grandes palabras e ideas, de buenas promesas -y no lo digo por ti, que en lo que a la Filología Clásica cumpliste tus compromisos, ni por las Instituciones de la ciudad o la provincia de Málaga, siempre sensibles a las raíces clásicas de nuestra cultura- y de grandilocuencia. Pero es difícil enfrentarse a los criterios de rentabilidad (no social o cultural, sino económica) cuando marcan los destinos de la Educación Superior de un país. Las carreras difíciles y rentables cultural o científicamente (quien dice Filología Clásica, dice también Matemáticas) se estrellan ante el muro de Bolonia cuyo nombre tan prestigioso para las Humanidades, se ha utilizado paradójicamente como pretexto para aplicar criterios de número y no de calidad o pertinencia a la hora de aminorar los costes generales. Como si fuera por la rentabilidad económica de las carreras que los formaron (y por tanto, por la pluralidad de ellos) por lo que dan gloria a la Humanidad individuos como Cervantes, Ramón y Cajal, Juan de la Cierva, Einstein, Severo Ochoa, Saramago o Vargas Llosa, que son los que de verdad hacen avanzar la "Sociedad del Conocimiento", ese tópico ya de la jerga política.
No es verdad que Filología Clásica desaparezca como titulación exenta en Málaga porque no tiene alumnos. Desaparece por lo que, si tú, José María, hubieras utilizado los parámetros que ahora se aplican, no habría nacido nunca, ya que la matrícula en los últimos 10 años es bastante superior a la de los primeros. Desaparece porque no alcanza el número de veinte alumnos de primera matrícula y porque nuestra Universidad ha decidido aplicar ese límite para sus titulaciones sometiéndose sumisamente a una recomendación emanada de dios sabe dónde, pero que se baraja en los documentos de trabajo de la Junta de Andalucía y, como vemos, sirve para cortar cabezas. Y digo que nuestra Universidad lo ha decidido, porque la misma recomendación no se tiene en cuenta por otras Universidades con mayor conciencia de su papel en el marco competitivo de la Educación Superior Europea, como Sevilla y Granada que -dudo mucho lo contrario- mantendrán la Titulación de Filología Clásica en condiciones similares (en cuanto a número de alumnos) a la de Málaga.
Tampoco -y en esto nos sentimos orgullosos de haber cumplido con creces la responsabilidad que asumimos cuando tú, José María, apostaste por nosotros-, tampoco desaparece esta Titulación porque haya sido o sea poco rentable. La Universidad de Málaga en el ámbito de las Humanidades en general y de la Filología Clásica en particular se encuentra en una situación envidiable en el marco de las relaciones europeas e internacionales. Y una parte no pequeña de ello se debe a la vocación y dinamismo de sus profesores de Filología Griega y Filología Latina. En el seno de estas Áreas se desarrollan varios Proyectos de Investigación competitivos tanto de ámbito nacional, como internacional (con las Universidades de Coímbra y de Salerno). La Titulación tiene firmados conciertos particulares Socrates-Erasmus con Universidades como la de Salerno, Amsterdam, Creta y Münster. Y el Área de Filología Griega forma parte desde hace 9 años de una Red Europea de Investigación en las que participan de igual modo la Complutense de Madrid, Coímbra, Lovaina, París-Sorbona y París IX, Lille, Salerno y Florencia. Eso sin contar las publicaciones que salen de estos Departamentos de la Universidad de Málaga entre las que, además de las Series Mediterranea y Supplementa Mediterranea, con casi treinta títulos publicados en los últimos quince años, se cuentan dos revistas (Ploutarchos y MHNH) de ámbito internacional y presentes en los más prestigiosos Centros de Investigación del mundo. Y eso también, sin contar su pequeña contribución a potenciar la formación cultural de Málaga, con actividades proyectadas hacia la ciudad entre las que pueden destacarse los Festivales de Teatro Griego y Romano que se celebran todos los años por primavera.
En cuanto a los estudiantes de esta Titulación, en los últimos años vienen matriculándose en ella entre 10 y 15 alumnos nuevos por año (lo que sitúa a la de Málaga en la media alta de la mismta Titulación en España y Europa y, a veces, por delante de alguna de las que no desaparecerán en Andalucía). Y con resultados excelentes. La mayoría de los estudiantes que han salido de esta Titulación en la Universidad de Málaga han conseguido plaza como Profesores de Secundaria en Andalucía y fuera de ella y algunos imparten docencia en Universidades. Otros, gracias a su formación, han logrado un puesto de trabajo fuera de los ámbitos educativos. Son muchos, en fin, los alumnos que se han doctorado en los Programas dirigidos desde los Departamentos de Filología Clásica, ya sea de la propia Titulación o relacionados con ella. Y otros tienen cargos de responsabilidad en la política cultural de Málaga.
Por todo ello y por otras razones que es difícil exponer aquí, José María, aceptamos nuestro destino (como lo hizo Edipo, Ayante, Agamenón, Odiseo, Orestes y tantos otros héroes de los mitos y de la literatura clásica), quedar a merced del hacha de Procrustes por haber crecido en cama tan corta como la que nos ofrece la visión economicista de la política educativa. Y, ahora que el Teatro Romano y las excavaciones de la Victoria son un símbolo de renacimiento clásico de nuestra identidad, decimos no adiós, sino hasta luego. Porque estamos convencidos de que la sociedad reaccionará otra vez, algún día, y de nuevo vendrán otros Martín Delgado con auténtica perspectiva de futuro y conciencia de lo que debe ser -no de a lo que tiene que someterse- una Universidad que se precie de serlo. Aunque eso, seguro, le corresponderá -si el retroceso cultural no es demasiado- a las generaciones que nos sigan.
Gracias y un abrazo.

Aurelio Pérez Jiménez
Catedrático de Filología Griega
Universidad de Málaga

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé, me he quedado de piedra porque acabo de leer el artículo de Aurelio Pérez y todavía no me lo puedo creer. Soy licenciado en Derecho e Historia y siempre soñé con poder estudiar Clásicas el año en que decidieran ponerla en turno de tarde (me consta que no era el único "trabajador" que por obvios motivos laborales así lo esperaba). Ahora siento que mi formación humanística nunca estará, ya, completa. ¿Se supone que ya es algo definitivo? ¿Alguien piensa hacer algo para remediar esta situación?

Anónimo dijo...

Evidentemente, no es que la titulación de Clásicas como tal desaparezca, sino que la integran con otras de Letras, sufriendo así un severo recorte en los créditos propios. En Onda Cero Málaga comentaron ayer en una tertulia sobre Bolonia que la razón es que la Junta de Andalucía no financiará las carreras con menos de 20 alumnos. Por lo que, deduzco, si Sevilla ha decidido aprobar titulaciones minoritarias y Málaga no es que la primera dispone de "ahorros" para esta eventualidad y Málaga no. Además, digo yo, si la idea es ahorrar en educación, en este caso universitaria, hagamos como hacen las grandes empresas, deslocalicemos universidades, llevémoslas a países del Tercer, Cuarto y, si existieran, Quinto Mundo. Seamos solidarios y contribuyamos así al desarrollo de tales países y, de camino, ahorremos dinero del contribuyente.

Anónimo dijo...

!Hola a tod@s!

Como alumno de Filología Clasica en Málaga de hace una década he sentido una gran pena al leer la confirmación que nos hace Aurelio. Como bien nos dice, si lo que se busca es rentabilidad, qué mejor saldo que saber que todos los licenciados de nuestra especialidad estamos trabajando, unos como funiconarios y otros como interinos.
En este momento tan triste, quisiera dar las gracias a los profesores que me dieron clase y me dejaron una huella positiva: Aurelio, Paco Talavera, Francis, Cristóbal, Sojo, María Ángeles, Raúl, Del Cerro. Tuve algún otro, pero los obvio porque su huella didáctica no fue tan positiva. En fin, espero que sigan trabajando a gusto en especialidades licenciaturas afines.Un saludo.

JJ

Anónimo dijo...

Hola, soy un estudiante de tercero de clásicas de la Universidad de Oviedo, que va a ir a Málaga el año que viene a estudiar cuarto. Agradecería de que pudieran informarme de lo que va a pasar, si desaparece ya para el próximo año, o si se seguirá manteniendo.

hodietibicrasmihi@hotmail.com

Anónimo dijo...

Al comentario de Anónimo de Oviedo

Estimado amigo: Quédese totalmente tranquilo, pues Filología Clásica no
desaparece de la Universidad de Málaga, ni nunca se ha planteado su
desaparición. Toda la confusión parte del hecho de que se rechazó por
parte de la Comisión de Grado de nuestra Universidad que fuera como título
de grado exento (1 año de comunes y tres de especialidad) -y eso fue lo
que muchos interpretaron como "desaparición"-, pues no cumplíamos el
requisito de tener 20 alumnos en primero. Por esta razón nos obligaban a
presentar un título de grado agrupado (2 de comunes y 2 de especialidad).
El título agrupado ya está presentado y esperamos que no tendrá más
problema.
En principio a Vd. no le afecta nada de esto, pues todavía el curso que
viene seguimos con el plan de estudios actual (el antiguo, digamos, el de
cinco años), por lo que podrá cursar 4º sin ningún problema y terminar con
nosotros su carrera. Esta es la situación en el momento actual.
Reciba un cordial saludo y espero haberloe podido ser de ayuda.
Cristóbal Macías
Director Depto. Filología Latina
Universidad de Málaga